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sábado, 11 de agosto de 2012

El espeluznante ‘Caso Vallecas’: Muerte por Ouija



Una adolescente, Estefanía Gutierrez Lázaro, residente en el barrio de Puente de Vallecas (Madrid), fallece en extrañas circunstancias tras haber realizado una sesión ouija en el colegio donde estudiaba.

El fallecimiento de Estefanía

Parecia una sesión Ouija como otra cualquiera, pero esta le iba a costar cara a la joven Estefanía, que, atraida por lo oculto, decidió hacerla en clase aprovechando la falta de una profesora.

En el transcurso de la sesión, Estefanía y sus compañera fueron sorprendidas por la profesora de guardia y los nervios hacen que el vaso se caiga y se rompa. A partir de ahi, los testigos dicen que una especie de humo salió del vaso con la mala suerte de que Estefania, la mas cercana a este, lo aspirase.

Todo parecia transcurrir normalmente, hasta que unos dias después, el 14 de Agosto de 1991, Estefanía fallece en su casa sufriendo espasmos de lo que parecia ser un ataque epiléptico. El médico forense dictamina que Estefanía murió a causa de una muerte súbita.

La fenomenología paranormal

La familia fue testigo, a raiz de la muerte de la menor, de diferentes fenómenos paranormales en la casa donde residian. Según relatan, veian sombras que no alcanzaban a identificar que se movian por la casa y rodeaban las camas donde dormian, y es que, segun dijeron, “las sombras parecian rezar”. Todo ello acompañado de diferentes fenómenos poltergueist. Incluso la fotografía de Estefanía que su madre conservaba en su memoria se quemó parcialmente.

Estas sombras, según la familia, eran violentas y llegaron a sentirse agredidos, sintiendo como estas se tumbaban encima de los miembros de la familia cuando estaban dormidos.

La policía se implica en el caso

A las 02.00 h. de la mañana del 27 de Noviembre de 1992, la policia nacional acude al lugar alertada por la madre de Estefanía.

La dotación, dirigida por el inspector Negri, se presentó en el lugar y fue testigo de diferentes fenómenos paranormales: Las puertas de un armario sea abrieron delante de ellos de forma súbita y antinatural. Además, en la mesa que sostenía el teléfono apareció una especie de mancha marron, que uno de los agentes identificó como una especie de babas.

Además, el fenómeno que mas sorprendió a los agentes fue un crucifijo que, estando colgado, se dio la vuelta y que posteriormente se arrancó de golpe de la pared, desprendiendose el Cristo de la cruz.

Tras esto, uno de los hijos cogió el Cristo y lo colgo en la puerta de una habitación, junto a un poster, produciendose de forma extraña tres arañazos, como de garras, en el poster, cayendo el Cristo nuevamente al suelo.

Estefanía Gutiérrez.

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