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miércoles, 23 de febrero de 2011

EXORCISMO ..JUAN PABLO II ... SIGUENOS POR TWITTER @05neptuno


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Caso impresionante descrito por el periodista español jose manuel vidal del diario el mundo de españa
-«Hic est dies» (éste es el día), dice el exorcista con el crucifijo en la mano.
-Nooooo, responde una voz ronca de hombre que sale de la garganta de la posesa, una preciosa chica de 20 años.-«Exi nunc, Zabulon», (sal ahora, Zabulón), repite el sacerdote.
-Nooooooooooooooooooo.
-¿Por qué no quieres salir?
-Para servir de testimonio.
-¿De testimonio de qué?
-De que Satanás existe.
Se corta la tensión en el ambiente penumbroso de la capilla.
Satán luchando contra Dios.

El exorcista, José Antonio Fortea, párroco de Nuestra Señora de Zulema, está exhausto. Y eso que sólo tiene 33 años. Pero lleva ya más de una hora luchando, crucifijo en ristre, contra Satanás. Marta (nombre ficticio de la posesa para no comprometer su nombre real ), en cambio, se encuentra tan fresca como al principio y no deja de rugir, bufar, revolverse y agitar su cuerpo como un resorte.


Con una fuerza inusitada para una chica de 20 años, más bien menudita y de rasgos dulces. Son las 12,30 de la mañana ya van hora y media presenciando un exorcismo.


Hasta ese momento y a pesar de llevar más de 20 años en la profesión, lo único que había conseguido fue entrevistar al exorcista oficial de Roma, el padre Gabriel Amorth. Ya entonces, al dedicarme su libro había escrito: «A José Manuel, con mi gratitud y con la advertencia de no tener jamás miedo del diablo».


Confieso que por miedo decidí devolverle la llamada al padre Fortea y pedirle que dejase venir conmigo a un compañero de la agencia EFE, también especialista en información religiosa. Aceptó.Nerviosos, el día señalado nos desplazamos en carro hasta la diócesis de Alcalá.




Era un día radiante. Llegamos a la parroquia con mucha antelación. Cuestión de prepararse psicológicamente.Por el camino, bromitas y nervios. El exorcista nos había citado en su parroquia, una iglesia moderna, de ladrillo rojo, situada entre pinos. El interior, sencillo y limpio. Con un retablo y una gran cruz en medio. En un lateral, la pila del agua bendita con una inscripción: «El agua bendita aleja la tentación del demonio».




A las 10,30, el exorcista sale del templo y viene a nuestro encuentro.Es alto y delgado. Lleva lentes y una barbita bien recortada.Su aspecto impone. Quizá, por relacionarlo con su profesión de echador de demonios.


Embutido en una sotana de un negro inmaculado, su tez blanquecina y su frente despoblada todavía resaltan más.Nos invita a dar un paseo para ponernos en antecedentes del caso.


SIETE DEMONIOS


«No soy ningún showman ni quiero publicidad. Si estáis aquí es porque os necesito para liberar a la chica. Tendréis que ser muy prudentes. No podréis dar pista alguna que permita la identificación ni de la muchacha ni de su madre.


Preferiría que tampoco me nombraseis a mí, pero acepto ese sacrificio en aras de una mayor credibilidad.Pero sólo Dios sabe lo que me cuesta y los problemas que me puede acarrear. Y no tengáis miedo. A vosotros no os pasará nada».Insiste en la seriedad del tema. Asegura que en el Antiguo Testamento aparece 18 veces la palabra Satán. Y en el Nuevo Testamento, 35 veces la palabra diablo y 21 la palabra demonio. El propio Jesús hizo muchos exorcismos o lo que los Evangelios llaman «expulsar demonios». Fortea recuerda también que Juan Pablo II ha realizado al menos tres exorcismos reconocidos y advierte que la creencia en el diablo constituye uno de los pocos rasgos comunes a la práctica totalidad de las religiones. «Es el punto ecuménico por excelencia». Aprovecha para hacer un pequeño repaso por las distintas religiones y épocas históricas y las diversas teorías.Sigo mostrándome incrédulo. Me da la sensación de que trata de condicionarnos buscando justificaciones en la Historia.


Para hacerlo aterrizar en lo concreto, le preguntamos detalles del caso. Nos cuenta que se trata de un chica poseída por siete demonios. Que ya expulsó a seis, pero que el último se resiste.«Se llama Zabulón, es un diablo casi mudo pero muy inteligente.Su nombre ya sale en la Biblia. Siempre queda el jefe para el final. Llevo ya 16 sesiones y todavía no he conseguido expulsarlo, cuando en los casos más normales, basta con dos o tres». No quiere dar más detalles de la endemoniada.






Sólo dice que vendrá acompañada por su madre, «que es una santa», y que la posesión se debió a un hechizo que le hizo una compañera de instituto, a los 16 años. «En una de las primeras sesiones le pregunté cómo había entrado y me respondió un nombre que yo no conocía. Su madre me dijo que era una compañera de clase, que había invocado a Satán para hacer un hechizo de muerte contra ella. Y de hecho, primero estuvo gravísima y a punto de morir. Una vez que sanó, comenzaron los fenómenos raros».


Desde entonces, su madre empieza a detectar cosas raras en su hija: muebles que se mueven, objetos que se rompen y, sobre todo, una inquina especial hacia los objetos religiosos, cuando era de misa dominical. Hasta que un día, de noche, oye ruidos extraños, se levanta y, cuando abre la puerta de la habitación de su hija, la ve sobre la cama, levitando.


Como no quiere perder a su única hija, comienza a buscar remedios.Habla con el párroco, que la remite a dos famosos psiquiatras.Pero ambos diagnostican que la chica es absolutamente normal.Ninguna explicación científica para los constantes dolores de cabeza que torturan a su hija. Y entonces, María (nombre ficticio de la madre), a sus 60 años, se lanza a la búsqueda de un exorcista.Recorre casi todas las diócesis españolas. Ningún obispo quiere saber nada de su caso. Está ya dispuesta a trasladarse con ella a Italia a ver al padre Amorth, cuando le hablan de un exorcista español que acaba de salir en la tele porque ha publicado un libro, Demoniacum, sobre los exorcismos.


En ese instante vemos llegar un taxi. «Son ellas», dice Fortea.María, la madre, es pequeña, delgada. Su mirada es todo dolor: «Creo en Dios y sé que, tarde o temprano, liberará a mi hija de las garras de Zabulón. Llevo cinco años de calvario. No lo sabe nadie de mi familia. Ni mis hermanos», confiesa. María es viuda y, cada vez que se desplaza desde su casa a la cita con el exorcista (prácticamente, una sesión por semana), tiene que inventarse alguna excusa. «No lo entenderían y no quiero que mi hija quede marcada para siempre».


EL RITUAL


A su lado, Marta sonríe tímidamente. Pequeña, de grandes ojos negros, un poco tristes, tiene la cara picada de una mala adolescencia.Pelo negro, recogido en una coleta. Los labios gruesos y sin pintar, aunque contraídos en una mueca casi de dolor. Lleva unos vaqueros, un niqui azul cielo de manga corta y cuello alto y unos zapatos negros. Es guapa. Sus ojos llaman la atención, pero más que timidez desprenden miedo, mucho miedo. Me parece una chica de lo más normal que, nos cuenta, estudia Matemáticas en la Universidad. «Es imposible que esté poseída», pienso para mis adentros.






El padre Fortea abre la capilla, en los bajos de su parroquia donde dice misa a diario, y vuelve a cerrar con llave por dentro.Es pequeña, acogedora. Dentro, penumbra y silencio absoluto.Fuera, un sol radiante. El exorcista pide ayuda para transportar una colchoneta forrada de plástico verde, grande y pesada, para colocarla al pie del altar. La capilla, rectangular, tendrá unos 25 metros cuadrados. Sin ventanas. En el centro, un altar enorme.Encima un mantel blanco y seis velas encendidas, amén de una gran Cruz de Trinidad, apenas iluminada por la luz mortecina de un halógeno. Al fondo, la imagen de un Pantocrátor iluminado y el Santísimo. En un lateral, una imagen de la Virgen con el Niño en brazos.






Nada más entrar en la capilla, madre e hija se preparan para el rito. Marta se pone unos calcetines blancos, mientras su madre saca del bolso un rosario, un crucifijo de unos 15 centímetros y una postal de la Virgen de Fátima, y los coloca al lado de la colchoneta. Trato de registrar el más mínimo detalle en mi mente. Sigo pensando que asisto a un montaje. Marta se recuesta en la colchoneta boca arriba, mirando a la cruz. María se arrodilla a su lado, una postura que no abandonará durante las siguientes dos horas y media. El padre Fortea reza un rato de rodillas, se quita la sotana, bebe agua y se sitúa sobre el extremo de la colchoneta más alejado del altar.






Presiento que el rito va a comenzar. Me siento, expectante, en el banco. El exorcista extiende su mano derecha y la impone sobre el rostro de la joven, sin tocarla. Luego, cierra los ojos, agacha la cabeza y susurra varias veces una plegaria ininteligible.Un alarido desgarrador, el primero, rompe el silencio de la capilla, penetra en mi alma y me pone la carne de gallina. No es humano.Es un chillido sobrecogedor y profundo el que sale de la garganta de Marta. Pero no puede ser ella. No es su tono de voz. Es ronco y masculino. El padre Fortea sigue rezando y los rugidos se suceden.Poco a poco, el cuerpo de la joven se estremece vivamente. Su cabeza se mueve de un lado a otro con lentitud al principio, con inusitada rapidez después.






«SAL, ZABULÓN»


Ante la salmodia del exorcista, la joven gime y se retuerce sin parar. Al instante, el gemido se convierte en rugido desgarrador, altísimo, furioso. El exorcista acaba de colocar el crucifijo sobre su vientre y entre sus pechos, mientras la rocía con agua bendita. Patalea con tanta furia que el crucifijo se cae y la madre lo recoge una y otra vez y se lo vuelve a colocar de nuevo, mientras le acerca el rosario que Marta arroja a lo lejos, con furia. Parece tranquilizarse un poco pero, inmediatamente, vuelve a rugir. No hay un momento de respiro. El padre Fortea acaba de invocar a san Jorge y, al oírlo, la joven grita, bufa, pone los ojos totalmente en blanco, arquea el cuerpo y se levanta toda entera un palmo de la colchoneta. No doy crédito.






-Besa el crucifijo, dice el exorcista.






-No.






-Jesús es Rey.






-Assididididaj.






-Secuaz de Satanás, estás en tinieblas.






-Assididididaj






-Estás haciendo mucho bien. Por tu culpa, mucha gente va a creer en Dios.






-No.






-Sal, Zabulón, te lo ordeno en nombre de Cristo. Te espera la condenación eterna. No hay salvación para ti.






Mientras el padre Fortea sigue conminando a Zabulón, las manos de la joven se han ido transformando. Son como garras. El exorcista arrecia sus plegarias y sus exhortaciones: «Hoy es el día. Sal, Zabulón. Sal de esta criatura en nombre de Dios». La joven se desata en temblores. Los gritos se elevan hasta el espanto. Y con voz ronca dice: «Asesinos». Es entonces cuando el padre Fortea le pregunta por qué no sale y Zabulón le contesta: «Para que la gente crea en Satanás».






Agotado, tras hora y media de lucha, el exorcista se levanta y sale de la capilla. Esto no puede ser una impostura ni un montaje.Hay que tener muchas agallas para dedicarse a esto. Y menos mal que los casos de posesión, según cuenta después el padre Fortea, son muy pocos. Él lleva cinco años ejerciendo y sólo ha tenido cuatro en España. Pero, mientras preparaba su tesis, asistió a otros 13 exorcismos. Se nota que tiene práctica: manda, templa, insiste y, con voz suave pero enérgica, tortura al diablo sin piedad. Con lo que más le duele. Siempre en nombre de Dios. No parece tener miedo alguno. Y eso que ya sabe lo que es ser atacado por Satanás. Una vez, en un exorcismo, dice que el diablo le hizo sentir la misma sensación y el mismo dolor que el que lleva un puñal clavado en el brazo.






Fortea sale de la capilla y mi corazón se acelera, pensando qué puede ocurrir ahora sin la presencia tranquilizadora del exorcista.Pero no pasa nada. O sí. María, la madre, coge las riendas del rito y comienza a repetir las mismas o parecidas frases del exorcista.Con calma, pero con decisión, parece no dirigirse a su hija, sino al Maligno que la posee:






-En nombre de Cristo te ordeno que salir.






-No.






-Abre los ojos y mira a la Virgen, le increpa mientras pone a su vista una postal de la Virgen de Fátima. Pero, por toda respuesta, obtiene un bufido. Entonces coge el crucifijo.






-Es tu Creador, ¿lo ves?






-Sí, dice la voz de ultratumba acompañada de rugidos y bufidos constantes.






-Míralo, Zabulón, no te resistas. Sabes que es tu día y tu hora.Ha llegado tu día y tu hora.






-Noooo...






-¿Por qué te resistes?






-Estoy harto. Ya te lo dije muchas veces.






-Di a esos señores por qué no te vas.






-Uhhhh.






-Díselo claramente.






-No quiero.






-Díselo en nombre de Cristo






-Para que crean en Satanás.






-San Jorge, ven. san Jorge, ven. Ven, san Jorge. Sal de ella san Jorge.






La posesa se detiene un segundo, sonríe y dice, con sorna:






-Sal, san Jorge...






Coge al vuelo el error de la improvisada exorcista y lo mismo hará, un rato después, con una pequeña equivocación del padre Fortea. Pero María no se da por vencida. Es una auténtica Dolorosa al pie de la cruz de su hija poseída. Me da tanta pena que también yo me arrodillo y, entre lágrimas, suplico a Dios (por lo bajo, no me atrevo a intervenir más directamente) que, por lo que más quiera, libere a Marta. Mi compañero hace lo mismo. Hacía tiempo que no rezaba con tanto fervor.






Entonces entra de nuevo el exorcista, coge una cajita con hostias consagradas del sagrario y se coloca delante de la joven:






-Mira al Rey de Reyes y arrodíllate ante Él.






-No.






-Siervo desobediente y rebelde, arrodíllate, repite el padre Fortea, mientras exhibe la hostia consagrada.






-Asesino, déjame.






-San Jorge, haz que se arrodille.






Y como un resorte, ante la mención de san Jorge, la posesa se arrodilla y el padre Fortea le hace abrir la boca para que reciba la sagrada comunión. Y continúa torturando al diablo que anida en Marta. Tras darle la comunión, coge una Biblia y recita el Apocalipsis: «Entonces el diablo fue arrojado a la lengua de fuego y azufre... allí será atormentado día y noche por lo siglos de los siglos». Y hace repetir al diablo frase por frase.






-Repite: Cuánto más me hubiera valido seguir a la luz.






-Cuánto-más-me-hubiera-valido-seguir-a-la-luz, repite a regañadientes y arrastrando cada palabra.






Y así durante un buen rato. El exorcista parece un maestro que enseña a un niño rebelde, que repite a la fuerza, entre bufidos y alaridos, frases como éstas: «Señor, tú eres Rey. Yo soy tu criatura. Nada escapa a tu poder. Eres el Alfa y Omega...»






-Ya no más. Me estoy cansando, gruñe.






Pero el padre Fortea arrecia en su acoso, coge un banquito y se sienta ante la posesa con un crucifijo en la mano. «Hic est dies», repite con fuerza. Por un momento, creo que lo va a conseguir.






-Cuanto más tardes en salir, más gente creerá en Dios. Eres un predicador de Dios. Acércate, siéntate y besa a Cristo crucificado.Dale un beso de respeto y homenaje.






Como zombi, Marta se sienta y se acerca a la cruz. Tiene los ojos en blanco y echa espumarajos por la boca, pero besa el crucifijo.Entonces Fortea la coge suavemente por un brazo, le hace levantar y la obliga a recorrer la capilla y besar a la Virgen y al Sagrario.






-Aquí está Dios. Repite siete veces: Iesus, lux mundi. La posesa repite, pero al terminar le lanza una mirada como de fuego y le dice:






-Asesino, déjame, no puedo más. Pero el exorcista continúa un buen rato.






Ha pasado otra hora. Fortea se toma un respiro. «Ahora usted», le dice a la madre. Y sale de la capilla. Y María se inclina sobre su hija y comienza a increpar a Zabulón:






-Tienes que dejar esta criatura. Por la sangre de Cristo, déjala ya. Sus ángeles están con ella. Vienen los tres arcángeles. La Virgen te va a aplastar la cabeza...






Zabulón sigue bufando y retorciéndose, pero no parece que esté dispuesto a irse. Al rato entra de nuevo el padre Fortea:






-¿No temes la sentencia de Dios?






-Sé cual es, grita desgarrada.






SOLOS CON LA ENDEMONIADA


El padre Fortea mira a la madre: «No se va a ir. Dejémoslo por hoy». Se levanta y se va. Los gritos se detienen en seco. Noto cierta decepción en el rostro de María. Me da la sensación de que esperaba que fuese hoy. Ha pasado casi tres horas de rodillas, pero en su cara no hay signos de cansancio, sólo de cierta desilusión.Recoge con paciencia la estampa de la Virgen y el crucifijo y sale de la capilla. Mi compañero y yo nos quedamos solos con la endemoniada. Unos segundos que se hacen eternos. Nos hemos quedado pegados al banco, sin respiración. De pronto, se vuelve hacia nosotros, abre los ojos (que ha mantenido en blanco durante tres horas) y nos lanza una mirada que no olvidaré mientras viva.Sus ojos son de otro mundo. Nunca vi algo así en mi vida. Al instante, la mirada vuelve a ser la de Marta, que nos sonríe, se levanta con tranquilidad, se sienta en el banco y se quita los calcetines blancos que dobla con sumo cuidado. Noto que apenas suda, a pesar de las tres horas de ejercicio continuo. Se pone los pendientes y nos vuelve a sonreír.






-¿Cómo éstas?






-Cansada






-¿Sabes lo que ha ocurrido?






-No, no recuerdo. Y mientras nos habla, coge la estampa y el crucifijo, a los que hace un rato tanto odiaba, y los besa con cariño.






-¿Te duele la garganta?






-No.






Y su voz es tan suave como cuando llegó. Nadie diría que por esa misma garganta salieron aullidos durante tres horas.






-¿Sabes por qué estás aquí?






-Sí, eso lo sé. Sé que tengo...






No termina la frase. Respetamos su silencio. Salimos y nos sentamos en un salón contiguo los cinco. Marta está tranquila. Vuelve a ser la chiquilla tímida de antes. «Todas las noches», nos cuenta María, «antes de acostarme cojo el crucifijo, del que nunca me separo, y bendigo mi habitación: «En nombre de Dios, malos espíritus salid de esta habitación. Y ella, antes de acostarse, siempre me pregunta: "¿Mamá, has bendecido la habitación?"» Pero aún así pasa miedo. Como cuando las manos de su hija se convirtieron en garras al tocar la cruz o cuando la persigue con los dedos abiertos, en forma de cuernos, para clavárselos en los ojos.«Siempre amenazas que, afortunadamente, nunca cumple».






Y antes de despedirse, repite una súplica: «Que se conciencien la gente y los obispos. Que haya muchos más exorcistas». Abraza a su hija, se suben las dos al coche del padre Fortea y se van.Marta se vuelve y nos mira. Sus ojos son el grito de angustia del esclavo encadenado. El padre Fortea queda en llamarme cuando se produzca la liberación definitiva.






























Exorcismo






En algunas religiones o culturas, se denomina exorcismo a la acción sobrenatural de expulsión, realizada contra una fuerza maligna, utilizando un método religioso para expulsar, sacar o apartar a dicho ente de la persona u objeto que se encuentra poseído(a) por la entidad maligna . Estos entes dependiendo de las creencias de los implicados, pueden ser demonios, espíritus, brujos, etc.






El objeto de la posesión puede ser una persona o animal, objetos e incluso lugares como pueblos o casas (poltergeist). La posesión puede ser total (el ente toma control de las funciones del poseído, puede moverse, hablar, etc, a través de la víctima) o parcial (en la que el ente utiliza al poseído para alguna actividad concreta, como los íncubos o súcubos, que mantienen relaciones sexuales con la víctima mientras ésta duerme).






El ritual de exorcismo incluye la repetición continua de oraciones y órdenes de expulsión, y el uso de objetos que pueden repeler al ente, en este caso un demonio, como crucifijos, agua bendita, reliquias, entre otros.






El exorcismo en la teología católica halla su base en los textos evangélicos donde se narran las liberaciones y expulsiones de demonios que realizó Jesús como con los endemoniados de Gadara a un joven mencionando por ejemplo que para vencer a algunos demonios se requería la práctica de ayuno y oración un poder que incluso tenían sus discípulos .






Siete casos específicos de posesión se relatan en los evangelios. En los primeros siglos no existían fórmulas precisas para exorcizar, aunque sí el carisma de expulsar demonios, el cual era usado por los apologistas cristianos para mostrar la divinidad del cristianismo.






El primer libro con fórmulas de exorcismo es el Statua Ecclesiæ a fines del año 500, surge así una literatura exorcista con libros como el Malleus Maleficarum de 1494 el Flagellum Dæmonum de 1606 , Manuale Exorcistarum 1720.






Según el artículo del Catecismo de la Iglesia Cátolica #1673:






Cuando la Iglesia pide públicamente y con autoridad, en nombre de Jesucristo, que una persona o un objeto sea protegido contra las asechanzas del maligno y sustraída a su dominio, se habla de exorcismo. Jesús lo practicó , de El tiene la Iglesia el poder y el oficio de exorcizar. En forma simple, el exorcismo tiene lugar en la celebración del Bautismo. El exorcismo solemne sólo puede ser practicado por un obispo o un sacerdote con el permiso del obispo.






En estos casos es preciso proceder con prudencia, observando estrictamente las reglas establecidas por la Iglesia. El exorcismo intenta expulsar a los demonios o liberar del dominio demoníaco gracias a la autoridad espiritual que Jesús ha confiado a su Iglesia. (...) Muy distinto es el caso de las enfermedades, sobre todo psíquicas, cuyo cuidado pertenece a la ciencia médica. Por tanto, es importante asegurarse, antes de celebrar el exorcismo, de que se trata de una presencia del Maligno y no de una enfermedad. (cf. CIC can. 1172).




El proceso de beatificación de Juan Pablo II, que se abrió el 28 de junio de 2005 en Roma culminará el 1 de mayo de 2011, es uno de los más cortos en la iglesia moderna y similar al de Teresa de Calcuta, con una duración de seis años desde su muerte.


Se catalogaron 251 supuestos milagros inexplicables realizados por intercesión de Wojtyla, pero el postulador de la causa, el sacerdote polaco Slawomir Oder se inclinó por la curación de la monja francesa Marie Simon Pierre, aquejada de Parkinson, la misma enfermedad que padeció Juan Pablo II.




Exorcismos de Juan pablo II






Juan Pablo II es el primer papa en 385 años que enfrentó personalmente al Demonio, el domingo de Ramos de 1982. Esta información se dio a conocer justo cuando el Vaticano vuelve a ocuparse de Satanás en un documento público. El 4 de abril , Juan Pablo II luchó contra el Diablo en las habitaciones del Vaticano, según cuenta en su diario el obispo francés Jacques Martin, que fue hasta su muerte prefecto de la casa pontificia.






Martin escribió que Ottorino Alberti, obispo de la localidad de Spoleto, llegó aquel día a la audiencia papal con una mujer poseída. Juan Pablo II inmediatamente se puso a trabajar.Mientras los gritos de Francesca , que se arrastraba por el piso y aullaba, se escuchaban fuera de la sala de audiencias, el Papa oraba y pronunciaba exorcismos, siguiendo el libro de Urbano 8vo.






Sólo presenciaron el ritual el obispo de Spoleto y unos pocos prelados. Muy impresionado por la escena vivida, Juan Pablo II comentó al obispo de Spoleto: Nunca me había sucedido algo así en mi vida. Una verdadera escena bíblica.






Un año después, Francesca F., totalmente curada, regresó con su esposo al Vaticano para anunciarle al Papa que iba a ser madre, relata Martin en su diario. Hasta ver al Papa, la obsesión demoníaca la había alejado de todos y hasta del esposo y, en consecuencia, de la alegría de la maternidad, narra el prelado.






Son muchas las historias de papas exorcistas.






Hace mil años, un monje francés, Gerberto de Aurillac, fue papa por acuerdos con el Diablo. Según la leyenda popular, Satanás le prometió el más elevado cargo del mundo si le entregaba su alma tras entrar en Jerusalén. Gerberto aceptó el trato y fue obispo de Reims, después de Ravenna y por último, llegó a Roma.En el año 999 tomó el nombre de Silvestro II y cuando en el 1003 levantó la basílica de la Santa Cruz sin saber que estaba sobre tierra llegada de Jerusalén, murió de improviso.






Se dice que sus huesos todavía hacen ruido y emiten un sudor frío cuando se aproxima la muerte de un pontífice.Otro papa, en el siglo XI, alejó al demonio de una zona cercana al Tíber. Y para lograrlo derribó un árbol gigantesco donde se había refugiado Satanás.Se trata de Pascual II, quien en 1099, cuando llegó a Roma la noticia de que los Cruzados habían liberado a Jerusalén, que estaba en manos musulmanas, decidió alejar para siempre a Satanás.






El Demonio habitaba en un árbol secular, sobre la tumba de los Domicios, la familia del emperador Nerón.Armado con un hacha y una cruz, Pascual II derribó el árbol, un álamo, e hizo luego el exorcismo en la zona.En el sitio en el que estaba el álamo (en latín, populus), ese papa fundó una nueva parroquia (populus Dei, Pueblo de Dios) dedicada a Santa María, para recordar la victoria sobre Satanás y la conquista cristiana de Jerusalén.






Durante su papado, Sixto V hizo colocar en la plaza del Pueblo, frente a esa iglesia, un enorme obelisco que es el más grande y más antiguo de Roma.Ese obelisco fue exorcizado en presencia de Sixto V, pues había sido dedicado por un faraón egipcio a las falsas divinidades y por lo tanto tenía que arrancarse de él toda influencia del Diablo.El obelisco de la plaza del Pueblo fue el cuarto que el papa Sixto V hizo exorcizar, porque todos tenían un origen pagano.






El primero fue colocado en la plaza de San Pedro en 1586 y el último en la plaza del Pueblo, en 1589. En cada uno, en la base, está escrito que el papa lo hizo exorcizar para sacarle influencias malignas.Ahora, el cardenal chileno Jorge Arturo Medina Estévez, prefecto para el culto divino, consultado por la agencia de noticias ANSA sobre el nuevo documento papal contra el Diablo, dijo: Aquel Papa hizo bien. Pues a veces es necesario echar a Satanás también de cosas o lugares. Según el documento, sólo unos pocos tienen el poder para realizar exorcismos. No lo pueden realizar laicos y menos que menos mujeres.






El Papa, se enfrentó cara a cara con el diablo al exorcizar en el Vaticano a una joven poseída. La endemoniada, de 19 años, tuvo un ataque en plena audiencia general en San Pedro. Juan Pablo II intentó el exorcismo después del acto en un lugar apartado. Con este exorcismo, Juan Pablo ll ha realizado, que se sepa oficialmente, tres exorcismos a lo largo de sus 21 años de pontificado.






Según fuentes consultadas, con este signo Juan Pablo II quiere sugerir al interno de la Iglesia la necesidad de recuperar una pastoral muy olvidada desde mitad de este siglo. El Papa quiere señalar con esta actuación, y su posterior revelación, que el demonio existe y que sigue actuando en el mundo. El Padre Amorth, exorcista oficial de la diócesis de Roma, diócesis presidida por el Santo Padre, ha sido el encargado de revelar este suceso tan increíble.






Amorth viene reclamando desde años que la Iglesia se tome más en serio esta pastoral, poniendo más sacerdotes a este servicio.


Mas de los exorcismo de juan pablo
Ciudad del Vaticano .-


El miércoles pasado Juan Pablo II tuvo un encuentro cara a cara con el demonio. Lo ha confirmado el exorcista de la diócesis de Roma, el padre Gabriele Amorth, al diario «Il Messaggero», que ha publicado detalles desconocidos hasta ahora de lo sucedido. Durante la audiencia general del miércoles pasado, en la que estuvieron presentes unos 40 mil peregrinos, cuando Juan Pablo II impartió su bendición, una guapa muchacha de 19 años, originaria de un pueblecito cercano a la localidad italiana de Monza, comenzó a gritar de manera alocada. Se encontraba en las primeras filas, pues sus padres habían pedido que participara entre los enfermos. Ante tanto escándalo, como era de esperar, llegaron a toda prisa los agentes de policía italianos, que trataron de calmarla. Demostró, sin embargo, una fuerza sobrehumana, pues logró rechazar a los uniformados.






Con voz cavernosa gritaba frases sin sentido e insultó al obispo Gianni Danzi (secretario general de la Gobernación de la Ciudad del Vaticano), que trataba de calmarla con un crucifijo. La muchacha respondió «vomitando» al prelado frases injuriosas. Intuyendo que la muchacha estaba poseída por el demonio, monseñor Danzi informó al secretario de Juan Pablo II, monseñor Stanislaw Dziwisz, quien a su vez refirió lo que estaba sucediendo al pontífice.






Cuando el Papa terminó la acostumbrada vuelta en «papamóvil» por la plaza de San Pedro para saludar más de cerca a los peregrinos, se encontró en un lugar apartado con la «endemoniada». El Papa hizo un exorcismo y rezó por ella durante una media hora. Al final, le aseguró que ofrecería la misa del día siguiente para que fuera liberada de la posesión. Parece que el exorcismo sólo logró un beneficio pasajero para la chica.






Continúa el exorcismo


El sacerdote Gabriele Amorth, quien es quizá el exorcista más famoso del mundo por sus libros de gran éxito -uno de los más conocidos es «Habla un exorcista» (Planeta+Testimonio), 1998-, revela: «Había hecho un exorcismo a la muchacha en la mañana del día anterior, junto a otro exorcista de Roma, el padre Giancarlo Gramolazzo. La muchacha es realmente un esplendor por su bondad y pureza. Sufre padecimientos atroces que ofrece al Señor por la conversión de los pecadores. Es un caso tremendo de posesión diabólica. Da una pena terrible el verla sufrir totalmente retorcida».


Según Amorth, «el Papa la vio, la llamó, la acarició y la trató con mucho cariño durante media hora. Le dijo que en la mañana del día siguiente, jueves, celebraría la misa por ella. En el exorcismo estuvo presente el obispo Danzi. Al día siguiente, el jueves por la tarde, volví a hacer sobre ella un exorcismo junto al padre Giancarlo que duró dos horas. En este exorcismo también participó monseñor Danzi».


En esa ocasión, la voz diabólica aludió al encuentro del día anterior con el Papa. «¡Cómo estaba contento el diablo -continúa diciendo el padre Amorth-. Menudas carcajadas que se echaba. Llevó a la pobre muchacha a decirme: '¡Ni siquiera tu jefe (es decir, el Papa) ha logrado hacer nada conmigo! '».


Un maleficio
El exorcista de la diócesis de Roma afirma que el caso de esta muchacha es dramático y lo atribuye a un maleficio. Cuando era muy pequeña ya sufrió una posesión. La actual dura desde que tenía doce años. En estos momentos, «cuando no se manifiesta la posesión -concluye-, la muchacha no sólo es preciosa, sino que además manifiesta una gran bondad y aceptación de los sufrimientos ofreciéndolos al Señor. Antes llevaba una vida casi normal, desde hace tres años, sin embargo, no ha podido ir al colegio ni trabajar».




En su ministerio como obispo de Roma, Juan Pablo II ha realizado al menos otros dos exorcismos de este tipo. El primero tuvo lugar a inicios de su pontificado, por petición de otro famoso exorcista de Roma, el padre Candido Amantini. El segundo, a finales de marzo de 1982, ha sido testimoniado por el cardenal francés Jacques Martin y lo realizó sobre una mujer de Spoleto, Francesca F., que después volvió a dar gracias al Santo Padre.


Para el Padre Amorth, exorcista oficial de la diócesis de Roma, hay seis formas de posesión diabólica: «Los sufrimientos físicos causados por satanás externamente, que suelen ocurriles a muchos santos, como al cura de Ars; la posesión diabólica, en la que el demónio se apodera de un cuerpo y lo hace actuar y hablar como él quiere; la vejación diabólica, transtornos o enfermedades, desde muy graves hasta leves; la obsesión diabólica, se trata de acometidas repentinas, a veces continuas, de pensamientos obsesivos; las infestaciones diabólicas de casas, objetos y animales; y, por último, la sujeción diabólica, en la que se incurre cuando nos sometemos deliberadamente a la servidumbre del demonio».


«El trabajo del exorcista -dice Amorth- se centra sobre todo en la posesión diabólica, puesto que para las demás acciones del Maligno deberían bastar los medios comunes de la gracia: la oración, los sacramentos, la limosna, la vida cristiana, y el recurso constante al Señor, a la Virgen, a los Santos y a los ángeles».


Caso veridico de exorcismo






Anneliese Michel tenía sueños como todas las niñas de su edad, el suyo era ser maestra. Todo este martirio empezó a mediados de 1968, cuando Anneliese tenía solamente 16 años, desde esa edad ella comenzó a tener sacudidas que estremecían todo su cuerpo además de posturas corporables humanamente imposibles.






Al ver esto, sus padres la llevaron a la Clínica Psiquiátrica Wurzburg, dónde posteriormente le diagnosticarían Epilepsia, su tratamiento duró un largo tiempo sin que llegara a haber algún signo de mejoría. Desde ese momento Anneliese empieza a tener visiones diabólicas durante sus continuos rezos….






Después de varias acciones por parte de Anneliese, como negarse a ingerir alimentos, argumentando que no lo hacía por que los demonios se lo impedían, dormía en un suelo de piedra, comía arañas, moscas, carbón y bebía su propia orina, gritaba por su casa por horas hasta que escupía sangre, rompía crucifijos, cuadros de Jesucristo, se rasgaba la ropa; en Septiembre de 1975 el Obispo de Wurzburg, Josef Stang, asignó al padre Arnold Renz y al pastor Ernst Alt la orden de llevar a cabo el exorcismo sobre Anneliese Michel.






Aproximadamente duraron 10 meses los exorcismos, una o dos sesiones cada semana.Anneliese afirmaba estar poseída por Lucifer, Judas Iscariote, Nerón, Caín, Hitler, y Fleischmann, un deshonrado sacerdote franco del siglo XVI, junto a algunas otras almas malditas.






La media noche del 1 de julio de 1976 muere Anneliese Michel.





































































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Hola Rafael de verdad que te felicito por este programa q comenzó en platino, soy asidua oyente de esta emisora mi nombre aura estela Rodríguez, la verdad es que no acostumbro a enviar emails a nadie que no conozco, pero en esta oportunidad haré una excepción, debido a que aún tengo en la retina y en mis oídos y sobre todo en mi piel lo que con mi esposo y unos amigos vivimos el 11 de enero aquí en flor amarillo.

Reitero mis felicitaciones por la originalidad de tu programa y de la página de internet del buen gusto que tienes para quienes quieren pasar un momento a solas con el miedo.

Definitivamente, cuando recuerdo lo sucedido, mi corazón late a mil por hora y comienzo a revisar la casa por todos lados, acompañada siempre de mi fiel gato, ya que si se pone nervioso, es porque algo pasa (me refiero a mi gato como guía, debido a que su raza "ragdoll" es muy, pero muy floja, no se mueve ni se molesta si lo tomas en tus brazos; son geniales y claro está, que los felinos cuidan el mundo de los muertos, o algo así).

Con unos amigos decidimos ir unos días a chichirivche, alquilamos una casa bellísima con 4 dormitorios, cerca de la playa todo perfecto, mi esposo, mis amigos y esa casa tan linda. Ya al acostarnos, sentimos con mi esposo que una bolita de vidrio caía al piso y corría por la habitación; pasó como 4 veces hasta que no aguantamos y nos fuimos a la sala a pasar el susto con unos tragos; al llegar allá estaban todos conversando empijamados y shorts, todos con miedo y comentando el ruido de la famosa bolita... por lo que yo pregunté si es que habían escuchado el ruido desde nuestro dormitorio y contestaron, no, fue en el de cada uno de ellos , al decir esto; no pasan ni dos segundos y sentimos que cientos de bolitas caen al mismo tiempo y en el mismo lugar en que estábamos; todos palidecimos y nos fuimos corriendo al dormitorio de nosotros, unos gritaban o lloraban o simplemente transpiraban; todos estábamos encima de la cama cuando comenzó lo peor.

Sentimos cómo por los muros de toda la casa golpeaban tan fuerte que los cuadros se llegaban a mover, algunos cayeron y todos gritabamos descontrolados, y nadie recordaba que faltaba un amigo nuestro, que en vez de entrar corriendo con nosotros, entró sólo a lahabitacion donde el dormía con su pareja, que estaba a mi lado.

Mi esposo se calmó y los golpes habían cesado, cuando recordó que su compadre estaba solo y fue a buscarlo y no pasaron 30 segundos desde que había salido del cuarto que comenzaron de nuevo estos terribles golpes, pero acompañados esta vez de gritos y cortes de luz; fue horrible, yo gritaba llamando a mi marido para que se apurara; se cortó la luz definitivamente y entran corriendo a la habitacion gritando: ¡¡¡Ahí viene!!! Cerrando la puerta y comenzaron a empujarla para cerrarla, porque algo estaba haciendo fuerza para entrar, fue un forcejeo que duró una eternidad; hasta que paró todo, volvió la luz y la calma.

Lo primero que hicimos al salir de la habitación fue ponernos lo primero que encontramos y salir corriendo de esa casa maldita, llegamos al centro del pueblo y decidimos quedarnos despiertos hasta que amaneciera para regresar a buscar nuestras cosas; además teníamos que esperar a unos amigos que llegaban ese día, no comunicamos por celular y nos juntamos sentados en nuestros carros y fuimos todos juntos.

Ellos no creían lo que nos había pasado, hasta que llegamos a la casa.... las puertas estaban abiertas y al entrar todo estaba tirado por todas partes, nuestra ropa, los muebles, la comida que habíamos dejado preparada estaba regada por lo muros, la casa estaba reventada y el olor que había era asqueroso.

Tómanos nuestras cosas y nos fuimos inmediatamente a hablar con quien nos había recomendado esa casa y nos había cobrado por pasar la peor noche de nuestras vidas...

Le contamos todo, nos miró seriamente y dijo:

- ¡Aaaahh! ¡entonces es verdad!

Mi marido furioso le dice: ¡Qué es verdad! casi nos matan y tu solo dices ¡aaahhh! ¡es verdad!

Este tipo nos mira y dice:

- Lo que pasó fue que el año pasado con unos amigos tuvimos una sesión de espiritismo, cuando preguntamos quién eres el espíritu contestó, " somos muchos "; y no faltó el que sugirió la idea de dar vuelta a la tablilla de una ouija a ver qué pasaba.

Esa noche nos fuimos de rumba con unas amigas y a una de ellas se le apareció un grupo de personas, más bien sombras, pero mas nadie los vio; y ella nos dijo qué algo había que ninguno había notado y eran espiritus que se habían contactados y dejados a las buenas de dios,

le contamos que si jugamos a la oija pero que nos habíamos despedido como se debe hacer al hacer contactos con espiritus del más alla. y ella dijo:

amigo, tu casa está cargada y la dejaste con nuevos dueños, mejor vámonos de aquí y traete un curita antes de que la habiten de nuevo.... ¡lo siento amigo! - le dijo a mi marido – no te dije nada, porque necesitaba la plata y nunca pensé que realmente una legión de espiritus se iba a adueñar de la casa.

El puño que le dio mi marido fue el único acto de violencia que yo he apoyado en toda mi vida.

Yo quiero saber amigo Rafael que tan cierto es lo de la fulana tabla ouija si es un portal del mal o de otra dimensión gracias por leerme se despide una nueva oyente.

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La ouija...Portal del Mal...? o puerta de otra dimensión?

Ouija es una palabra que despierta sentimientos encontrados. Miedo, curiosidad, simpatía para algunos, terror para otros, y para otros hasta esperanza porque piuensan que con ella puden resolver algún problema que tengan.

El decidir probar o no probar es voluntad de cada quien. Lo que si es común son en sus consecuencias y en la gran mayoría devastadoras.

Para llevar a cabo determinado experimento es necesario señirse a ciertas normas que marca los parámetros de ejecución. Investigación o documentación, hipótesis, experimentación, conclusión y la teoría, es decir es bueno o malo según los resultados.

El tema del mundo astral es complejo y se rige por ciertas normas. La ouija o tablero ouija es solo una de tantas formas de interactuar con entidades de otras dimensiones o planos.

Los especialistas en esta modalidad por llamarla de alguna forma, recomiendan ante todo seriedad y por sobre todo conocimiento de los términos de apertura y cierre de sesión, lo que define el inicio y el fin de la actividad sin cabos sueltos.



La mayoría de las malas experiencias con este método coinciden en que se hicieron a nivel de "broma o de juego " y no se considero a la fuerza a invocar, es decir se llamo al azar y a cualquier entidad.

No debemos olvidar el viejo paradigma que dice: " Se invoque o no Dios siempre esta presente... y el diablo tambien..."

Lo que significa que las consecuencias serán sin duda inherentes a la forma como se inicie la actividad. A los que se inician hoy les estare ahondando sobre lo que se debe saber de esta tabla...

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¿Qué es la Ouija?



"OUIJA" como palabra se cree que proviene de dos lenguas diferentes, OUI, en francés y JA, en alemán, significan ambos "si".



Una ouija es una especie de tabla que tiene un puntero que se mueve en diferentes direcciones y da un mensaje. Generalmente tiene escrito en una de sus puntas la palabra "SI" y en la otra la palabra "NO", y en la parte superior media o en forma de círculo, tiene todas las letras del diccionario y a veces números.



Generalmente funciona con varias personas que ponen su dedo sobre el puntero y este se mueve marcando alguna letra, número o palabra dependiendo de la respuesta a una pregunta hecha por el médium o las personas que hacen la sesión. La respuesta a través del movimiento es supuestamente hecho por un ser invisible que comunica mensajes.

En la mayoría de las enciclopedias de Ocultismo y Parapsicología la explicación etimológica va por estos caminos.



En cuanto a la descripción más aceptada y grafica aunque existen muchísimos tipos de OUIJA que ya veremos mas adelante, se explica: "Trípode de madera en forma de rueda debajo de la mano de un "Médium"; se mueve sobre una tabla pulida y deletrea mensajes, señalando letras con su vértice.

Como invención es muy antigua, y era ya usada en tiempos de Pitágoras hacia el 540 a.C. según cuenta un exegeta del filosofo su secta mantenía frecuentes sesiones o círculos en los cuales una mesa mística moviéndose sobre ruedas se dirigía hacia signos que el gran filosofo y su alumno Filolao iban interpretando a la audiencia, como si se tratasen del mundo oculto"



También en China, muchos siglos antes del nacimiento de Confucio casi con toda certeza 500 años también antes del nacimiento de Cristo, era muy común el uso de instrumentos como la OUIJA, considerados como una manera no amenazadora de comunicarse con los muertos, aunque cronistas posteriormente revelaron extraordinarios y horripilantes problemas.

Estos tipos de instrumentos también eran conocidos en el Imperio Romano (27 aC. al 476 dC.) e incluso hay señales que indican que se usaban en la Roma como República, es decir, muchas años antes (510 aC. al 27 aC.). Por ejemplo, hace más de tres siglos se hablaba de tres personas que pudieron saber el nombre del emperador que sucedería al que se encontraba en aquel momento.

Las tres personas fueron culpadas de delitos de traición y el supuesto sucesor (Teodosio), fue ejecutado.



Incluso en la América precolombina había artefactos como las Tablas Squidillatc, con las cuales podían determinar ciertos misterios, pero consideramos a nuestro entender esto más parecido a la radiestesia o manejo del péndulo.



El espiritismo se conoce hace mucho tiempo, pero el moderno se inició en el siglo XIX con dos niñas hermanas que crearon un juego por los años 1850 o menos. Según lo que ellas contaban, sus juegos hacían que se produzcan ruidos extraños sobre la mesa (golpes de SI y NO).

Esto dio pie a que se crease alguna otra forma de contactarse con otros entes. Según Margaret Fox, una de las hermanas médium y quien más fama adquirió, en su adultez admitió haber utilizado trucos para simular golpes en la mesa.



En el año 1853 el espiritualista francés Panchette diseñó una ouija similar a la que conocemos en la actualidad. Después de algunos arreglos de otras personas, William Fuld compró los derechos de autor y los patentó.



En la actualidad este tipo de tablas se venden fácilmente, casi como juegos para niños, pero debemos saber que puede acarrear muchos problemas.

Muchos estudiosos del fenómeno "ouija", han declarado que jugar con ésta tabla tan "divertida" y a veces "inútil", es en extremo peligroso.

El problema, es que la gran mayoría de las personas, compran y usan éste tablero, pensando que sería genial poder hablar con un espíritu, con un abuelo fallecido o con una estrella famosa... de inmediato se nota la inmadurez con respecto a esto, pues muchas veces, las preguntas están enfocadas a aspectos banales de la vida, Ej.: "Abuelito Oswaldo, ¿Juan le va a llegar a Adriana?", "Mi papá va a dejar a mi mamá?", "¿Voy a reprobar el examen?" y estupideces del estilo...



Sin darse cuenta, al invocar a un espíritu (el del abuelo fallecido, Rozz Williams, Paco Stanley, Satán, Dios, etc.), éste les contesta todas y cada una de sus preguntas, respondiendo lo que los jugadores desean oír... adentrándose más a sus vidas, pudiendo producir en un momento dado, un estado de posesión demoníaca.



Cabe destacar, que muchas veces la ouija no sirve... nada pasa... otras tantas, cuando aparentemente "sirve" no es así... ¿por qué? Simple, porque los jugadores pueden invocar a un espíritu en particular, y ese es un llamado que traspasa las dimensiones, y que puede ser contestado por cualquier otro espíritu... en especial, por esos espíritus de bajo nivel evolutivo, espíritus negativos, malignos (demonios)... sin embargo, otras veces, de forma única y poco repetitiva (tienen que correr con suerte los jugadores de la ouija), el espíritu invocado, realmente acude al llamado que se la hace.



La sesión ouija no es fácil de armar, entre los presentes debe haber alguien que se comporte como conexión (médium) y para esto debe tener una especial sensibilidad. Los demás integrantes funcionan como "amplificadores" de la señal de la entidad.



Los participantes deben estar en plena conciencia de lo que van a hacer. Generalmente el médium es el único encargado de hablar y preguntar al espíritu las cuestiones que él o los integrantes les plantean.

Ya "conectados", para comunicarse, el ente moverá el puntero letra por letra, número por número o se posará en un SI o un NO, si la pregunta lo amerita. El médium es quien más sensaciones percibe en estos casos, ya que pueden entrar en trance y es quien más cuidados debe tener (nunca se sabe con quién se puede encontrar).



Al ser terminada la comunicación el ente normalmente se va, pero el problema comienza cuando este no quiere irse. Debemos saber que esta comunicación abre una especie de puerta entre el más allá y este mundo y los peligros siempre existen.

Hay casos de personas que sirven como puente de comunicación y llegan a tener una especie de obsesión con esta práctica (ocasionada por el ente que quiere comunicarse). Debemos saber que existen demonios muy inteligentes, que conocen nuestras debilidades.



Según algunos estudiosos, existen niveles diferentes en donde se encuentran los espíritus: los espíritus superiores en el nivel superior o esfera superior, a los cuales no podemos acceder por la ouija, los espíritus inferiores, que se encuentran en la "esfera inferior" a los cuales se puede acceder.



Los expertos del tema dicen que por la ouija es imposible hacer contacto con Dios o con hasta el mismo Demonio, sino con otro tipo de seres de bajo nivel energético espiritus oscuros.

Uno puede contactar con almas en pena, espíritus que se encuentran confundidos y que generalmente no saben que están muertos (esto suele pasar en casos de muertes violentas, inesperadas o atroces), los espíritus burlones, bastante pesados y peligrosos, ya que conocen secretos nuestros, quienes suelen hacerse pasar por familiares fallecidos.



Podríamos usar la ouija para comunicarnos con un alma en pena o perdida que se encuentra, por ejemplo, en una casa. Algunos las ayudan para que comprendan su situación, y en el caso de un alma perdida, para que tome conciencia de que ya murió y pueda descansar en paz.



Dentro de las recomendaciones de los expertos, están las siguientes:



1-Nunca juegues solo... es preferible jugar en grupo, para absorber los daños en grupo, y tener más posibilidades de librarse de alguna influencia maligna (por obligar al ente diabólico, a dividir su energía en distintos sujetos).



2-Nunca le pidas muestras de su poder... al pedirle que haga acto de presencia, o que dé una señal para comprobar su existencia y cosas por el estilo, la puerta abierta a través de la ouija, se vuelve mucho más ancha y el espíritu se siente invitado a hacer lo que quiera con las vidas de los participantes.



3-Si la ouija comienza a causar problemas; da síntomas reales de una posible presencia malévola dentro del hogar de alguno(s) de los participantes (descartando totalmente la sugestión), lo más indicado es tomar la ouija, llevarla a una iglesia* y dejarla en las escaleras de ésta... se supone que ésta medida, detendrá el proceso de posible posesión y cerrará todos los portales abiertos... y claro de no ser así, se necesitará de ayuda más especializada (un demonólogo, un exorcista católico o judío, etc, etc.)



Como último dato, les menciono que según estadísticas de Demonólogos famosos, el 95% de los casos de posesión demoníaca, se ha dado gracias al "juego" de la ouija.



En fin... ustedes saben que hacer... es su vida, sus almas y su tiempo; si creen que no sirve la ouija, jueguen y diviértanse un rato, y por lo contrario, si creen que sirve y que puede probarles daños en un futuro, absténganse de jugarla.

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"Hola Rafael soy una seguidora de su página cuentos de muertos y fantasmas y por internet lo escucho en su programa en Venezuela , me llamo Desiré y voy contar esta historia que me paso a mí y a mis amigas una noche de Carnaval.



Antes de ir con la historia quisiera decir que soy una chica a la que le encantan todo lo que tenga que ver con el miedo,los espiritus,las cosas paranormales.

A mi ya me ha ocurrido varias cosas, la gente me dice que es un don que tengo porque puedo ver los espiritus y sentir buenas o malas vibraciones.



El caso es que estábamos, mi amiga Laura, Vanessa, Yolanda Patricia y yo. Era Carnaval y en el pueblo donde veraneo hay mucha marcha, además la gente se queda a vivir todo el año.



Pues bien, ya teníamos planeado que esa noche queríamos hacer algo interesante, y pensamos en hacer la tabla de ouija. Al principio todas íbamos muy decididas pero conforme llegaba la hora más temíamos ese momento.

El caso es que a las 8 de la noche horas salimos del pueblo con las bicis y nos fuimos a un cementerio muy, muy lejano del pueblo que está justo detrás de una montaña escalofriante.

Cuando llegamos aún no era la hora así que comenzamos a explorar el cementerio.



Cogimos las linternas y exploramos las tumbas. En aquel cementerio las tumbas tienen el nombre, la edad y la razón de porque se ha muerto cada persona. Estuvimos leyendo algunas y habían muchas interesantes como casos de asesinatos, suicidios...



El caso es que yo tropecé con algo que estaba en el suelo. Empecé a cavar y pude ver que era una tumba enterrada

y comencé a leer enfocando con la linterna. Aquella tumba era la de un hombre que se llamaba Arnaldo0, que tenía 35 años y en la tumba ponía que la causa de la muerte es que e se suicidó por que los espíritus se lo mandaron.

Lo más sorprendente es que abajo del texto estaba el numero 666. Estaba todo oscuro, estabámos muy asustadas pero aún así quisimos seguir con el reto. Nos pusimos al lado de aquella tumba sacamos la tabla...



Invocamos a Arnaldo y nos dijo que nos fuéramos y que lo dejáramos en paz. Nosotras no le hicimos caso y seguimos insistiendo, entonces fue cuando nos amenazó de muerte, rompió el vaso, la tabla salió volando... Nosotras bastante asustadas cogimos las bicicletas y nos fuimos, pero vimos que la puerta estaba ¡¡cerrada!!



¿Quién la podria haber cerrado si en ese cementerio los sábados no hay guardia? El caso es que estábamos aterradas y atrapadas, entonces decidimos saltar. Pero también se nos presentaron más obstáculos, pues a mi amiga Yolanda no la dejaba salir.

Estábamos ya todas fuera menos ella. No podía salir así que nos fuimos todas a buscar a mi madre y a gente que nos ayudara y a la pobre Yolanda la dejamos sola. Fue un trauma para ella y para todas.



El caso es que cuando abrimos entre todos la puerta tampoco podía salir: Entrábamos y salíamos todos, pero ella no podía. Todos estábamos bastante nerviosos hasta que mi madre cogió a mi amiga en brazos y la consiguió sacar de aquella terrible pesadilla, lo péor es que estuvo como poseída con 10 días hasta que el párroco de la iglesia del pueblo logro sacarle lo que tenía y que luego nos dijo q era el mismo espíritu diabólico que había hecho q se suicidara Arnaldo .



Esta historia salió en el periódico del pueblo, junto a nuestra foto. Desde entonces nonos hemos atrevido a acercarnos por aquel cementerio. Cada vez que recordamos esta historia nos entra auténtico terror." Gracias y que bueno este blog siga así abrazos de Colombia.